La transición de la época seca a la lluviosa trae consigo no solo la renovación de los colores de la naturaleza, sino que con ellos también la proliferación varios individuos que resultan ser no solo molestos, sino que también perjudiciales para nuestra salud, como es el caso de los insectos voladores tales como hormigas voladoras, mosquitos, abejas, avispas, chinches verdes, saltamontes o chapulines, mariposas, polillas, gorgojos con capacidad de vuelo, libélulas, chicharritas, y muchos otros.

Cualquiera de estas plagas urbanas que ingrese a una sala de hospital, a un lugar de preparación de alimentos, en un comedor o en un aula de una escuela y por supuesto a nuestros hogares, puede resultar contaminante y peligroso para las personas presentes.

Si bien hay varias especies de moscas, nos referiremos a la tan molesta mosca común (Musca domestica) que se constituye en la que más frecuentemente aparece, siendo una conocida transmisora de enfermedades.

mosca

 

Estas moscas pueden ser fácilmente identificadas por sus cuatro franjas oscuras y longitudinales encima del tórax o en la región central del cuerpo y estas varían en longitud desde 1/8 a 1/4 de pulgada, tiene cuatro etapas de vida: huevo, larva, pupa y adulto, cuya hembra deposita alrededor de 150 huevos en cada puesta, haciéndolo generalmente sobre heces frescas de animales, o sobre materia orgánica en descomposición, como puede ser la basura.

mosca

Las larvas salen de los huevos y se alimentan por espacio de aproximadamente 8 días en el lugar donde fueron depositados los mismos. Posteriormente buscarán un lugar seco y seguro para pupar; este lugar puede estar retirado de donde fueron depositados los huevos. Algunos días después de la formación de la pupa se transforman en adultas.

Es importante saber que los adultos pueden vivir hasta 40 días dependiendo de las condiciones de humedad, alimento y temperatura, durante el verano se pueden producir de 10 a 12 generaciones. (condiciones óptimas presentes en la transición de la época seca a la lluviosa)

Las moscas se alimentan de heces, basura, fruta en descomposición y de cualquier otra cosa que ingiera el hombre, éstas tienen partes bucales absorbentes y se alimentan regurgitando fluidos (enzimas digestivas) sobre los alimentos, dichos fluidos disuelven los mismos, para posteriormente ingerirlos.

Se alimentan de atractiva comida sólida, la saliva licua el material sólido, el cual es absorbido con su trompa. Las moscas caseras requieren agua ya que están continuamente salivando y vomitando líquidos.

En general las fuentes de larvas (gusanos) de moscas caseras se encuentran usualmente dentro de la distancia de una cuadra de los lugares en que pululan, aunque en lugares despoblados, las moscas algunas veces pueden viajar varios kilómetros. Sabiendo que se posan sobre heces y alimentan de basura, es suficiente para advertir que transportan en sus cuerpos gran número de bacterias.

Existen tres formas en las cuales las moscas pueden transmitir patógenos:

1) Mediante partes del cuerpo (patas, partes bucales), ya que están cubiertas de espinas y vellosidades en las cuales el material contaminado se adhiere y es transportado.

2) Por regurgitación de comida en una fase previa a la ingesta de alimento, ya que es común que una pequeña gota de la comida más reciente sea vomitada sobre el substrato.

3) Por ingestión y defecación de patógenos como una de las vías potenciales más importantes, ya que el agente infeccioso se conserva dentro del organismo del insecto.

De cualquier de estas tres formas mencionadas pueden transmitir enfermedades como la tifoidea, disentería, diarrea infantil y otras provocadas por estreptococos y estafilococos. Sin embargo y a pesar de este riesgo real, el problema más sensible que ocasionan las moscas es psicológico, ya que la presencia de moscas en la proximidad de alimentos provoca asco y rechazo.

La satisfacción del cliente en este sentido debe responder a la ecuación

Presencia de moscas = Cero tolerancias

 

Por: Ing. Federico Delgado Faith. MGA

Jefe de Operaciones NO-PEST